ya llevo tres de retraso… me auto prometo enmendarme un día de estos.
Razón nº 1
Resulta que un día te despiertas recordando la conversación del día anterior con una amiga que hace tiempo que no ves. Y simplemente sonríes. Y por qué? Quizás porque te das cuenta de que por muy miserable que sientas que es tu vida es la que has elegido. Sólo tú has tomado las decisiones que te han llevado de acá para allá. Decisiones acertadas, malditas, inadecuadas, inteligentes, estúpidas, claras… no importa el tipo, importa que son tuyas y de nadie más.
De repente todo cambia: la soledad que algunos días te pesa como una losa, se transforma en tu bien más preciado: no tienes que dar explicaciones a nadie; el aburrimiento que a veces te invade, se convierte en dulce tiempo que puedes regalarte porque tienes eso… tiempo; la tristeza que te visita de cuando en vez, se evapora al comprender que tristeza es vivir sin dar ni recibir amor… lo tuyo no es tristeza, tan sólo es un mal día.
De repente sonríes.
La realidad no se ha movido de lugar (sigues de temporera en una fotocopiadora, el sexo lo compartes con una máquina, los amigos siguen lejos o liados…) tan sólo has cambiado la percepción de esa realidad.
Y de repente … vuelves a sonreír.

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